Con esta receta participo en el Concurso de Tapas, Pinchos y Montaditos que organiza
Elena en su Salsa y que patrocina
Més del Passeig y
Pasteles de Barcelona
INGREDIENTES
Caracoles (baquetas)
romero, hierbabuena
especias para caracoles
almendras
ajos
perejil
pimiento colorado
harina tostada
PREPARACION
Limpiar los caracoles. Los frotamos uno a uno con un cepillo de dientes viejo que ya no usemos. Los limpios los dejamos en una cacerola con agua y repetimos la operación con todos.
Una vez limpios hay que engañarlos.
Un método es ponerlos en la cacerola con agua hasta el borde y una tapa y poner la cacerola al sol. Van sacando las mollas y mueren ahogados.
Otro método es poner la misma cacerola llena de agua y una rama de romero al fuego super lento, como llama de mechero e ir calentando el agua poco a poco. Si nos pasamos de fuego morirán con las mollas dentro, por eso yo, cuando el agua ya estaba un tanto templadita apagué el fuego un cuarto de hora y luego seguí con el fuego muy lento hasta que ya ví que tenían todos sus mollas y ya no se movían( Este es el método de Rosa que tiene un lema muy claro que le dijeron en el Cabañal: los caracoles están mejores muertos de calor que ahogados.)
Cuando observamos que ya todos tienen sus mollitas fuera y no se mueven ya los hemos engañado.

Tirar esta agua, que estará llena de babas y volver a poner agua limpia, una rama de romero y hasta que hiervan.
Volver a tirar el agua y repetir para que suelten todas las babas.
Picar bastante ajo, almendras y perejil y poner en una cazuela con aceite de oliva, dar unas vueltas y echar el pimiento colorado y dos cucharadas de harina tostada (se hace poniendo en una sartén la harina sin nada de grasa y a fuego lento ir dándole vueltas poco a poco hasta que toma un color tostado. Dejar enfriar y guardar en un bote, sirve para espesar salsas. Antiguamente hacían así les farinetes que se daban como papilla a los niños pequeños)
Echar los caracoles cogiéndolos con el cazo y con el agua de hervirlos que se pone en el cazo, pero no
demasiada para que no salgan agualosos y hervir de 15 a 20 minutos. A los diez minutos añadimos hierbabuena, cayena molida y especias para caracoles
HISTORIA
Cuando la iaia iba a limpiar caracoles cogía un cepillo de dientes que ya tenía reservado para ellos, no se si los caracoles tienen dientes pero la iaia los pasaba uno por uno y les frotaba las cáscaras para quitarles toda la suciedad. Por eso hace todo baquetas porque los pequeños cuestan mucho más de limpiar.
Esta receta es la que hacía la abuela de la iaia, que se llamaba Mercedes y la recuperamos por una vecina de Benimámet que tenía mucha amistad y siempre los hacía como ella. Es Vicenta, vivimos una temporada en la misma finca en Valencia y por eso de ella tengo varias recetas en la libreta. Siempre le contaba a la iaia que ella, cuando bautizaron a la iaia ayudó a rallar el chocolate ya que antes en los bautizos era costumbre invitar a la gente a un chocolate caliente con pastas.
Los caracoles siempre me llevan a los campos de naranjos, en Náquera o L'Eliana, con el aroma de tierra mojada e ir buscándolos y poniéndolos en una malla. Luego a purgarlos en una jaulita de pájaros y a la semana ¡la iaia cara a los caracoles con su cepillo de dientes en la mano! claro así los pobres se confiaban y no pensaban en el final que les esperaba con su picadillo de ajito y almendra...