
INGREDIENTES
Pimientos verdes o amarillos con la carne muy dura o bien
Tomates verdes duros
agua de manantial
vinagre
sal
pebrella
sarcholiva (hierba de olivas)

hojas de garrofera
PREPARACION
Preparar la salmorra: La proporción es de 8 litros e agua, 500 grs de sal, medio litro de vinagre. Estas medidas son aproximadas, ya que hay que ir probándola para darle el punto.
Poner en el fondo de una jarra con la boca ancha o un recipiente de plástico una cama de pebrera, sarcholiva y hojas de garrofera.

Limpiar los pimientos y cortarlos desde la base hacia el rabito en forma de cruz (o bien quitar ya el rabito y las pepitas y así caben más). Poner una capa de pimientos (o

tomates) y una capa de hierbas e ir alternando capas, acabando con hierbas y añadir la salmorra y que quede bien cubierto. Poner un plato en lo alto del todo para que pese y empuje los pimientos hacia abajo y no haya burbujas de aire.
Están buenos la primera vez hacia los quince días y el caldo vale hasta un año. A medida que se consumen se pueden ir añadiendo más. Cuando están cambian de color, del verde fuerte al verde como militar.

HISTORIA
En verano, cuando éramos más pequeños, la iaia hacía salmorra en una jarreta. A ella le enseñó a hacerla la tía Adela, de Castellón de Rugat (Es un pueblo de Valencia entre Gandía y Xátiva). La tía Adela no era hermanas de nadie de la familia, pero era vecina en el pueblo y como allí los iaios estaban solos nos cuidaba como si lo fuera, además era costumbre llamar a las señoras tías.
Cuando los iaios vinieron del viaje de novios, al iaio lo trasladaron a trabajar a Castellón de Rugat, y el piso que se habían comprado para casarse se quedó en la calle Ministro Luis Manyans sin estrenar, y allí, a los pies de la sierra Benicadell, pase yo los tres primeros años de mi vida.
La tía deshacía la sal en el agua, claro que lo hacía a ojo, iba colocando el vinagre, la iba probando y le decía a la iaia: '-Carmensín li fa falta més sal. Al día siguiente la probaba con una cucharita y le decía: -'casi li ficaría un poquet més de vinagre...' y así, probando y probando le iba dando el punto exacto, y es que la iaia me confesó que nadie la hacía mejor que ella.
Volvimos a Valencia y por fin pudieron disfrutar de su piso aunque ya estaba yo por allí pintando monigotes en los libros del iaio...
La iaia siguió haciendo salmorra en verano hasta que ya se dejó de hacer y el Babu en el Perelló de vez en cuando en verano me compraba uno y lo poníamos a trocitos en la ensalada.
En la caseta de Pepe probamos los que hizo su mujer, que le quedan buenísimos, y le dió la receta a Vicente que trajo tomates de categoría (yo me llevé los que sobraron). Cuando estuvimos el otro día fuimos por la montaña a coger herbetes y me traje una bolsa llena, por supuesto que tenía que probar a hacerlos. Me han salido un poco sentiditos de sal, por eso tiro un poco de caldo y añado agua para rebajarla. De todas formas están super buenos (con lo pagá que estoy de haberlos hecho...)