sábado, 15 de febrero de 2014

COCOCHAS AL PIL PIL


INGREDIENTES


500 grs. de cocochas
7 dientes de ajo
Aceite de oliva virgen extra del alto Palancia
Una pebrera o guindilla

PREPARACION


Echar el aceite en la cazuela de barro. Cuando se caliente, freír los ajos a fuego medio, que se frían pero que no se quemen. Sacar y reservar. 

Poner el fuego flojo y dar una vuelta a las cocochas. No hay que pasarse de freírlas. Sacar de la cazuela y reservar.

Sacar casi todo el aceite a un bol pequeño y con un colador ir moviendo el aceite restante hasta que espese y se forme el pil pil. Al dorar las cocochas habremos visto unas burbujitas blancas que se forman que son las que se ligan con el aceite.

Ir echando poco a poco el resto del aceite y también el jugo que habrán ido soltando en la fuente donde hayamos dejado los trozos y podemos ya pasar a ligarlo con las varillas.

HISTORIA


Las cocochas son unas mollitas que hay en la cabeza de los pescados, a ambos lados, como los mofletes.
A mí me encantan, y por eso el iaio siempre las hace como aperitivo en Navidad y muchas otras veces cuando vamos a comer.
Ahora que está de moda que las modelos se aumenten los mofletes...ay! que basta soy, lo que hacen es resaltar sus pómulos!, lo  podrían tomar nota los bacalaos y ponerse un poquito de relleno en las cocochas.

Mejor no, que se queden como están que lo natural siempre es lo mejor, que luego los botox, las siliconas y las tonterías siempre pasan factura. Y como le decía hoy a mi hijo.
Nadie te podrá culpar de la cara que tienes pero sí de la cara que pones!
Osea que más sonreír y menos operar y nos veremos mucho más guapos y felices.

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martes, 11 de febrero de 2014

CENTRIFUGADO DE HOJALDRE


INGREDIENTES


Una lámina de hojaldre
Fiambres variados (quesos de varios tipos, jamón York, sobrasada)..
Orégano, sal, una yema de huevo para pintar (optativo)

PREPARACION


Extender la lámina, colocar por encima los fiambres en tiras para tener espirales de varios sabores.

 Si se quiere todas del mismo sabor, extender el ingrediente elegido por todo. Dejar una tira en un extremo sin mezcla para poder cerrar y que no se salga el relleno.
Enrollar la masa de hojaldre sobre si misma formando un rollo. Mojar el dedo en agua o un pincelito y mojar la ultima tira sin relleno para que se pegue y se cierre el rollo. Cortar el hojaldre en tiras.

Colocar los discos sobre una bandeja de horno, pintarlas con huevo y espolvorear con un poco de queso rallado, orégano, sal y pimienta o nada.
Cocer al horno a 180º de 10 a 15 minutos, vigilando para que el hojaldre esté cocido pero no se queme.

HISTORIA


A veces las personas, engullidas por la vida diaria, podemos llegar a sentir complejo de lavadora.
Si, no creo que ningún psicólogo lo haya estudiado aún, ni que se lo hayan diagnosticado a nadie todavía, pero, seguir leyendo, y a ver quien no ha sentido alguna vez el complejo de lavadora. Este artículo lo escribí en 2012 para una revista:

Un día descubrí lo que me pasaba poniendo la lavadora.
Recordé nuestros primeros momentos juntas, cuando la trajeron en una carretilla. Luego un chico enorme, sudado y nada sexi , la cogió a pulso, como Iñaki Perurena coge un guijarro cualquiera y la depositó en su hueco en el lavadero.
Me leí las instrucciones con emoción, memoricé sus programas, y empezamos a vivir juntas.
Ese fue el principio de todo.
Comenzó a venir gente a casa y nunca les hablé de ella. Podía ensalzar las virtudes de mi congelador no-frost, el desahogo de la armariada que había puesto  en el recibidor, pero no dije ni una palabra de su programa de treinta minutos ni de su capacidad de centrifugar hasta 1200 rpm.
Pero ella no dijo nada y se ponía más enérgica cuando pulsaba la tecla de ropa extra sucia o cariñosa cuando pulsaba la de ropa delicada.
Cortinas, calcetines, sábanas y camisas, todas las semanas, varias veces a la semana…
Hasta que un día se estropeó.
Y la tragedia llegó a nuestra casa.
Días después, ya reparada, con su enorme boca abierta para mí, vi que la lavadora y yo éramos iguales.
Yo vivía siempre a tope, revolucionada, recogiendo a los niños, haciendo la lista de la compra, organizando mis minutos como piezas de tetris para llegar a todo, angustiada por si se me olvidaba llevarlos al dentista, haciendo comidas, cambiando la ropa de  los armarios… todas las semanas, varias veces a la semana…
Era imprescindible, pero invisible, como mi lavadora. Nadie me decía que compraba muy bien en el super, ni que llevaba a los niños super-conjuntados ni nada…
Y decidí no esperar a estropearme, como ella, para que se dieran cuenta en casa que yo era un tanto excepcional…
En casa les hice estas espirales de hojaldre. Fuera las aburridas cenas de siempre. No cuestan nada de hacer, pero no hay que decirlo a nadie, porque el resultado es espectacular y están bien ricas.
A partir de ahora hay que alzar la voz, ¡Basta ya de ser invisibles como la lavadora!
Por cierto ahora cuando recojo la ropa le digo a mi lavadora: –muy bien cariño, que bien lo dejas todo, y que olorcito tan bueno, ¡que haría yo sin ti!. Si me oís un día hablando con ella, no es que me haya vuelto loca, es que no quiero que se siga sintiendo invisible como yo lo fui hasta un día…
Lo mejor fué cuendo lo leyó Juan y muy serio me dijo:
-No sabía que se nos había estropeado la lavadora...

sábado, 8 de febrero de 2014

NARANJAS CONFITADAS





INGREDIENTES



Naranjas
Azúcar 
Agua

PREPARACIÓN


Lavar las naranjas y cortarlas a rodajas finas.


Poner agua en una cazuela y cuando hierva a borbotones meterlas para escaldarlas un par de minutos.
Tirar el agua y poner más y cuando vuelva a hervir introducirlas otra vez dos o tres minutos más, con esto se evita que amarguen.

Pesar las naranjas y poner el mismo peso en agua y multiplicado por 1,25 de azúcar (si ha pesado la naranja 1.000 grs. poner 1.250 grs. de azúcar).
Cuando se haya deshecho el azúcar, colocar las naranjas y dejar hervir hasta que espese, un poco más de media hora, tampoco hay que pasarse porque se quedan endurecidas.
Sacar y conservar en botes en su mismo almíbar o congelar.
Se conservan mucho tiempo en la nevera, también se pueden dejar secar en una rejilla, con el almíbar podemos humedecer bizcochos.

HISTORIA


Esta es otra forma de comer las naranjas, confitadas. En algunas confiterías de Valencia se pueden ver en el escaparate toda clase de frutas.
También las podemos poner para adornar postres o incluso para contrastar en un plato de carne.
Aunque ahora que estamos en plena temporada para las naranjas de Valencia, como más buenas están es recién cogidas del árbol, o mejor aún, darte un paseo por el huerto, observar como van los árboles, disfrutar en la naturaleza y coger tú mismo una naranja del árbol y comértela allí mismo.
Así, es como mejor se aprovechan todos sus beneficios:
-Contienen grandes cantidades de vitamina C y flavonoides, por lo que aumentan la resistencia contra las infecciones.
-Por su capacidad antioxidante previenen el envejecimiento.
-Buenas contra los calambres y para fortalecer los músculos por su contenido en sodio, potasio y magnesio.
-el fósforo mejora la memoria
-una naranja aporta sólo 60 calorías.
 y lo más importante para los tiempos que nos toca vivir:

 su vitamina C disminuye el nerviosismo, la ansiedad y el mal humor, por lo que: vamos a poner naranjas de Valencia en nuestra vida, y muchas! porque todo son ventajas, mira voy a hacerme un zumito....Os apetece?

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miércoles, 5 de febrero de 2014

COCA DE GALLETAS DE ESTRELLA



INGREDIENTES


22 galletas maría
3 huevos XL
1 yogur natural
La medida del yogur de aceite de girasol
La medida del yogur de azúcar
La medida del yogur de chocolate soluble para el desayuno (opcional)
½ sobre de levadura royal
Azúcar glass para adornar (opcional)

PREPARACION


Batir todo muy bien en la batidora o THM y verter la preparación en un molde de silicona untado con manteca de cerdo o mantequilla. Yo ahora utilizo mucho el espray desmoldante que va fenomenal. Colocar 9 minutos al microondas a 800w de potencia. Dejar reposar 5 minutos en el mismo microondas. si es un pesado como el mío que si no abres la puerta pita y pita se abre y se vuelve a cerrar para que se quede dentro esos cinco minutos.

Poner sobre un plato o bandeja y espolvorear con azúcar glas o en este caso yo lo he untado con un poco de nocilla y unas virutas de chocolate blanco. y ya está!

HISTORIA


Esta receta me la dio mi amiga Estrella el otro día. En su trabajo se quedan a comer y como tienen microondas, una compañera se trajo todos los ingredientes y ni corta ni perezosa en un momento preparó esta coca para los compañeros que después de comer pudieron degustar cada uno un trocito con el café. Así da gusto. Se hace más agradable el volver a trabajar por la tarde.
Es super fácil de hacer, incluso después de comer y antes de ir a recoger a los nenes al colegio se puede preparar y les llevas al cole una merienda saludable y rica, que la bollería industrial es muy mala.


domingo, 2 de febrero de 2014

CONEJO A LA TEJA


INGREDIENTES


Un conejo
1 trozo de panceta en un trozo o dos lonchas de bacon
romero
sal y pimienta
manteca de cerdo

PREPARACION


Fregar bien las tejas y dejar secar.
Salpimentar el conejo, calentar la manteca de cerdo en un bol para que esté blandita y con la rama de romero pintarlo o  darle un masaje y ponerle algún pegotillo por encima

Meterle dentro de la tripa el romero y la panceta. Ponerlo entre las dos tejas y colocarlo encima de las brasas y poco fuego.

Ir vigilando el tiempo, con una media horita basta, incluso menos, a mí se me pasó un poco y casi se quema. Servir en una fuente. Preparé ajoaceite y quedó super rico.

HISTORIA


En el programa de la tele de Aragón 'La Repera' sobre Bujaraloz ví esta receta. Como era verano, me la apunté en mi libreta y como en el huerto Juan tenía algunas, me las trajo.

En cuanto pusimos la estufa en marcha compré el conejito para hacerla. Se queda muy jugoso, al estar entre las tejas se hace como en un hornito. Aunque este lo hemos tenido un poco de más, casi se quema. La teja de arriba se partió en dos, a la próxima pondremos menos menos fuego.
El conejo es una de las carnes más sanas que hay y cocinado así se queda super jugoso.
Cuando lo compro entero me alegro de sólo tener que sacarlo de una bolsa, ya que cuando era pequeña estaba unos días con la bis Julia y un vecino le regaló uno vivo. Ella super contenta me hizo sujetarlo por los pies mientras ella lo sujetaba por las patas delanteras y sin decirme lo que pensaba hacer,  como si fuera la super abuela, de un certero golpe con el mazo del mortero en la cabeza lo dejó K.O. al pobre, que pasó a formar parte de una paella dominguera.

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