Mostrando entradas con la etiqueta conserva. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta conserva. Mostrar todas las entradas

viernes, 16 de mayo de 2014

CONSERVA DE HABAS DE LA BIS JULIA


INGREDIENTES


Habas peladas
Agua
Zumo de medio  limón para un litro
Un puñado de sal (como una cucharada sopera rasa para un litro

PREPARACION


Limpiar bien los tarros (meter al lavavajillas, hervir para esterilizar o fregarlos con lejía) y llenar con las habas en crudo.

Hacer una salmuera con el agua, la sal y el limón deshaciendo bien la sal.
Cubrir las habas con esta salmuera y tapar bien los botes.
Poner en una olla cubiertos con agua y un paño y hervir durante veinte minutos.
Dejar enfriar en la misma agua.

Etiquetar y fechar.

HISTORIA


Hay estancias que permanecen inalteradas en el recuerdo.
De cuando era pequeña recuerdo dos con especial cariño.
El cuarto oscuro de mi abuelita Antonia y ‘el cuarto del mig’ de mi abuelita Julia.
El primero era un cuarto pequeño, en casa de mis abuelos. Allí tenía mi abuela su máquina de coser y otras cosas. A mi prima y a mí nos encantaba jugar allí. Era muy adecuado para las confidencias y para nuestros juegos. Recuerdo especialmente que nos gustaba hacer experimentos que consistían en hacer mezclas y potingues usando cremas para la cara que tenía allí mi abuela y otros ingredientes que le cogíamos de la despensa.
El cuarto de mi abuela Julia era alargado y estrecho. Tenía un mueble que usaba como alacena y allí almacenaba las conservas que ella hacía. Había de todo tipo: de tomate, de alcachofas, de habas…todo lo que hacía mi abuelo en el campo y no se consumía, mi abuela lo ponía en conserva. Además para no gastar tanto gas en hervir las conservas, las hacía en el corral con leña.
Cada vez que íbamos a ver a mi abuela entraba en su cuarto-despensa y aparte de conservas nos obsequiaba con rollitos, bizcochos del horno y otras cosas que compraba.
Hoy hemos cogido muchas habas del huerto y, aparte de congelar en paquetitos he preparado estas así.

Mi madre aún tiene guardadas conservas de mi abuela en perfecto estado desde hace más de veinte años. Se conservan perfectamente, aunque ella las guarda de recuerdo.


Print Friendly and PDF

viernes, 23 de septiembre de 2011

ACELGAS Y PENCAS EN CONSERVA


INGREDIENTES
Acelgas

PREPARACION

Separo las pencas de las hojas y las lavo bien poniéndolas en las pilas de la cocina y dándoles varias aguas con un chorritón de vinagre que mata algún bichito que pueda quedar ya que no están pulverizadas.

Luego pongo las hojas en una olla Express hasta el tope y con el agua que llevan ellas de lavarlas sobra. Cierro la olla y cuento diez minutos.

Es curioso al abrirlas ver que se han quedado en menos de la mitad. Las peso escurridas y las coloco en bolsitas de plástico de 250 grs. cada una al congelador o bien, cuando ya en el congelador cabe bien poco, las pongo en tarros de cristal y los lleno de su propio caldito. Bien cerrados se ponen en una olla alta cubiertas de agua y con un paño por encima para que no se golpeen se hierven 20 minutos y se sacan de la olla cuando el agua ya esté fría.

HISTORIA

En el huerto había unas acelgas que parecían la versión acelguera del cuento de las habichuelas mágicas. Son gigantescas por lo que de vez en cuando me traen una de esas ‘odiadas’ bolsas llamadas de camiseta que ahora no dan para ahorrar costes, aunque disfracen estas razones de ecologismo, llenita hasta los topes.

Me alegro de verlas tan buenísimas, pero pienso que me espera un par de horas de trabajo extra, aunque luego vale la pena tenerlas listas para un ‘arrocet en bledes’ o para mil y un primeros que puedes preparar.

Pero retomando el tema de las bolsas:

Uso estas bolsas para poner los deshechos domésticos, es decir las reciclo, pero ¿Qué hago con la caja de huevos (cartón plástico duro y film)? ¿Y con las anillas de plástico que rodean las latas de refrescos? ¿Y con el cartón que sujeta 6 bricks de leche? Y que hay de cuando veo descargar a esa gran superficie los productos todos envueltos en un gigantesco film?.

Si se quiere evitar que las usemos, que valgan dos euros que, descontado su coste al empresario, vayan a una asociación que se dedique a limpiar de plásticos los mares.

Si no, que las cobren a tres céntimos y de un tamaño que podamos usar para las basuras domésticas.


 Imprimir receta

miércoles, 29 de septiembre de 2010

MERMELADA DE MORAS SILVESTRES


INGREDIENTES

Zarzamoras
azúcar
un limón
pectina de manzana (opcional si la queremos más consistente)





PREPARACION

Pesar las moras, lavarlas y ponerlas en una cazuela de base ancha con el azúcar a fuego lento una media hora. Se pone el mismo peso de la fruta en azúcar, pero yo pongo un poco menos (por cada kilo unos 750 grs) Se añade el limón, pelado todo y con ninguna zona blanca. y la pectina (ver los consejos). Al cabo de media hora cociéndolo a fuego muy lento y removiendo Se pasa por la batidora o pasapurés.
Como las moras tienen unos piquitos que no se deshacen con la batidora y se ponen por los dientes, si no te gusta,  se pasa aún caliente por un colador de malla anchita.

Luego se mete en botes de cristal (yo voy guardando todo el año los de cristal de la mayonesa etc) y bien cerrados se ponen en una olla cubiertos con agua. Se pone por encima un paño de cocina -el objetivo del paño es que no se golpeen los tarros entre sí-. y hervir veinte minutos. Dejar enfriar dentro de la olla y ya está. Así se hace el vacío y se conserva más de un año.
Luego con un cuadradito de tela y un lazo los adornamos y parecen algo, sobre todo si son para regalar. Tambien le he hecho unas etiquetas con el ordenador.
Las moras no tienen casi pectina, por eso, para que espese hay que echárselaa. La pectina es un componente que se encuentra en las frutas en mayor o menor medida, entre las que más tienen se encuentran las manzanas, los ciruelos rojos y los membrillos.

Por eso para obtener la textura de mermelada en las moras hay que añadir un acido (limón que además nos servirá para conservante) y pectina.
Hasta este año hacía la mermelada sólo con moras, azúcar y limón. Pero este año, tras quedarme más líquida de lo normal decidí consultar a las blogueras inglesas ya que ellas con tantas 'berrys'seguro que me iban a dar buenos consejos en materia de mermeladas y confituras.

Hay algunos consejos que he recopilado por internet para conseguir más textura:
-Añadir unas cuantas moras rojas a la mermelada.
-Añadir pulpa de manzana
-Cocer a la vez que la fruta las pieles y semillas de una manzana metidas en una gasa y luego quitar.
-Añadir pectina de la que venden.
-Añadir pectina hecha en casa (RECETA AQUÍ)

HISTORIA

Como dice el anuncio:
Un kilo de zarzamoras: lo puedo comprar
Un tarro de mermelada: lo puedo comprar

pero:


*Un paseo en bici con mis dos hijos para coger moras, cuando va a empezar el otoño en Manzanera, escuchando sus cosas,
*oirlos pelearse por el sitio de coger moras, o por ir delante en la fila india cuando pasamos por la carretera,
*preguntar angustiada a mi chiquitín que está en el suelo debajo de la bici:-¿te has caido? y que me conteste-¡no! Me he tirado
*construir un puente para poder pasar el río,
*oir sus risas cuando me dejo el cucu en un bache,
*ver los racimos de moras, y acordarme de la iaia ya que ella siempre me aconseja: Mari. Ten cuidado que las zarzas crecen en precipicios y desniveles del terreno y al intentar cogerlas te puedes vencer y caer, que yo cuando cogíamos por la Benicadell lo veía...
*esperar las bajaditas del camino porque ya no podemos peladear más
*que mi princesa me aconseje como poner la bolsita colgada en la zarza y me ayude a preparar la mermelada.
*sentir el sol calentándonos y el aire refrescándonos las manos y la cara

....no tiene precio.

Cuando llega esta época nos encanta coger moras silvestres en Manzanera para hacer mermelada, aunque hoy llevo las manos como si me hubiera peleado con cincuenta gatos.

Además de con tostadas está muy buena con foie, quesito blanco o yogur, y tambien desleida con un poco de agua y gelatina como la parte de arriba de una tarta de queso.


Print


martes, 6 de abril de 2010

CONSERVA DE TOMATE

INGREDIENTES


Tomates de pera maduros (en julio y agosto es cuando mejor de precio están)

PREPARACION

Cortar los tomates bien maduros por la mitad y quitar las pepitas. Rallarlos. Quitar el exceso de agua y llenar los botes.
Los botes son los de cristal de mayonesa, mermelada y todo tipo de conserva que voy limpiando y guardando durante todo el año. Muchas veces he visto que se esterilizan hirviéndolos.
Se cierran bien y se colocan en una olla cubiertos de agua por completo. Se tapan con un paño de cocina y si entre ellos hay hueco se pone otro para que al hervir no se golpeen. Hervir durante media hora y no sacar del agua hasta que ésta se haya enfriado por completo (estallarían por la diferencia de temperatura). Guardar. Es bueno poner una etiqueta con la fecha.

HISTORIA

Mi abuela hacía la mejor conserva de tomate del mundo, y esto es así porque los tomates estaban cultivados por mi abuelo en el Secanet. Como no había goteo, aveces se levantaba a las dos de la mañana porque le tocaba regar, de la acequia, y nos contaba que, cuando era pequeño, el agua de la acequia estaba tan limpia que bebían de ella.

En el Secanet mi abuelo hacía cacahuet valenciano, que es el bueno, porque es pequeñito y muy sabroso, y la llavor ha estado a punto de perderse por culpa del que importamos de América.
También hacía ajos, que tenían que cogerse en viernes y por San Juan, y un año estaba muy disgustado porque, esperando al viernes para cogerlos, se los habían robado todos.
Los garrofones los dejaban secar pinchados en un alambre redondo y cuando la piel estaba seca se pelaban.
Las habas las cogía muy tiernecitas, casi sin granar, y la iaia hacía unas tortillitas con las habas enteritas, sin pelar, para morirse de buenas.

Mi abuela era ecologista sin saberlo. (la necesidad es la mejor de las políticas ecologistas, lo que hacen ahora -contenedores de colores etc, dándose golpes en el pecho, son pamplinas y teatros)
Ella separaba la basura orgánica y 'la colgaba' (la enterraba en el jardín para que hiciera de abono), encendía el fuego para hacer la paella con tiras de piel de naranja que mi abuelo cortaba de una pieza y dejaban secar. Y la conserva la hacían con fuego de leña y usaba una lata gigante de olivas que le habían regalado en el mercado.
Teníamos conserva para todo el año. Con ella la iaia hacía su famosa coca de tomate y el otro día hablando, la iaia me confesó que todavía guarda un tarro de recuerdo.