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martes, 18 de diciembre de 2012

POLVORONES DE AVELLANA



Receta de webos fritos


INGREDIENTES

100 gr. de avellanas tostadas y sin piel
200 gr. de harina
100 gr. azúcar glass
100 gr. de manteca de cerdo
Azúcar glass para adornar

PREPARACIÓN

Poner la harina en una sartén antiadherente al fuego e ir removiendo con una cuchara de madera hasta que adquiera un tono tostado. Dejar reposar hasta el día siguiente.
Repasar las avellanas con los dedos para eliminar la piel marrón, aunque si quedara alguna, no pasa nada.
Triturar las avellanas con la THM o un robot de cocina.
Poner en un bol la harina y las avellanas molidas tamizándolas (pasándolas por un colador de malla anchita), añadir el azúcar y la manteca a temperatura ambiente e ir amasando hasta que notamos que se van integrando los ingredientes, aunque no queda una masa compacta nunca, conforme aplastas con las manos parece que se queda pegado y si lo mueves un poco se deshace.

En ese instante lo envolvemos con film y lo dejamos una hora en la nevera.
Dejar la masa en la superficie de trabajo y aplanarla, pasar suavemente el rodillo para que la superficie se quede igualada.
Ir cortando con el corta pastas.
Lo que sobra integrarlo en una bola y aplanar volviendo a cortar con el corta pastas para aprovechar al máximo. Dejar reposar en la nevera una hora, precalentar el horno arriba y abajo a 180º y hornear en el medio durante 20 minutos
Cuando se enfríen espolvorear con azúcar glass y llevar con una espátula a la fuente de servir para que no se desmoronen

HISTORIA

Los polvorones suenan a la Navidad y la Navidad, la del mundo este consumista en que vivimos,  cada vez llega antes. Hace muchos años, cuando aún vivía con los iaios,  hicieron reforma en casa y nos quedamos en La Cañada hasta muy entrado el otoño. Como yo entonces trabajaba fuera de Valencia, no entraba en la ciudad para nada. Hasta que un día tuve que ir por algo y me quedé impresionada, volví diciéndole a la iaia ¡Mama ya es Navidad en el Corte Inglés! Desde mi prolongado verano me quedé de piedra viendo los papanoeles y las lucecitas que adornaban la ciudad y total estábamos en Noviembre!
Ojalá seamos conscientes de lo que significa comer cada día, sobre todo comer lo que queremos, sin límites, caprichos incluidos, y seamos solidarios con los que no lo tienen tan fácil.

lunes, 3 de enero de 2011

BROWNIES


INGREDIENTES
100 grs. de chocolate fondant
150 grs de mantequilla
4 huevos
ralladura de media naranja
150 grs de azúcar moreno
50 grs de harina
50 grs de almendra o avellana molida
50 grs de chocolate negro rallado
50 grs de nueces o avellanas machacadas
una cucharadita de levadura Royal

PREPARACION

Derretir el chocolate al baño de María o al microondas a la mitad de potencia y añadir la mantequilla cortada a trocitos, dar vueltas hasta que se deshaga y reservar hasta que se enfríe un poco.
Batir bien los huevos con la ralladura de naranja y el azúcar, añadir el chocolate con la mantequilla, la harina con las almendras y el chocolate rallado.
ir poniendo con un cazo en los moldes, previamente engrasandos con manteca de cerdo  dejando un dedo ya que luego suben y meter al microondas. Como un minuto o minuto y medio a 800W. Yo tengo dos moldes, sacaba uno y metía el otro, lo desmoldaba, vuelta a engrasar, ponía la masa y ya tenía que sacar el otro.
Se puede hacer tambien en un molde de 20 cms, y poner al horno unos 40 minutos.
Servir espolvoreado de azúcar glass o bien con chocolate fundido y una bola de helado de vainilla.
HISTORIA
Esta receta me la ha dado mi compañera Yoli.  Me indicaba que con media hora de horno no le quedó bien cocido y lo acabó al microondas. Al dármelo ella y ver que se podía hacer en el microondas he hecho la prueba con unos moldes que compré y han quedado muy buenos.
Yo era de las que decía que a los amigos los tenía fuera, que al trabajo iba sólo a trabajar, pero si me hubiera metido el zapato en la boca en vez de decirlo casi que mejor, ya que después de pasar por varios departamentos y oficinas, puedo presumir de tener un buen puñado de ellos, de seguir en contacto y de quedar de vez en cuando a pegar unas charraetas, a por rebollones,  a comer, cenar o como el pasado 30 en Granada ¡A ir de boda!.
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