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lunes, 4 de noviembre de 2013

VERDINAS CON SARDINA



INGREDIENTES

300 grs. de verdinas (o cualquier alubia)
2 sardinas de bota (saladas)
4 dientes de ajo
aceite de oliva virgen extra
una hoja de laurel 

PREPARACION

Poner las verdinas a remojo la noche anterior. Lavarlas bien y ponerlas en la olla express con poca agua, que las cubra ligeramente, y se vean los granos asomando. Añadir unos dientes de ajo y una hoja de laurel. Cerrar la olla y cuando empiece a salir el vapor contar dieciocho minutos. Si el agua es muy dura, mejor cocerlas con agua mineral.
Limpiar las sardinas de bota quitándoles la piel, escamas, espinas y cabeza dejándolas en dos lomos.

En una cazuela de barro sofreír unos ajos cortaditos y añadir un lomo de sardina por persona, dar una vuelta y reservar en un plato. Colocar las verdinas y un poco de caldo. Para que espese, chafar con el tenedor un puñado y añadir a la cazuela. Poner un lomo encima de cada cazuelita y servir. Al comer, ir cortando un trocito de sardina y comerlo con la cucharada de verdinas.

HISTORIA

Las verdinas son una clase de legumbres asturianas que compré cuando estuvimos allí.
Esta receta me la apunté cuando la vi en un programa de La Repera en Aragón Televisión. Me encantan las sardinas, a veces las limpio y troceo y las pongo en aceite y si estoy en casa, almuerzo un poco de pan con sardina como una reina.Como comemos pocas legumbres, he decidido solucionarlo y voy a hacer al menos una vez a la semana. He cocido de más y así con un sofrito están de cine, no hace falta hacer siempre las legumbres con chorizo y tocino, tan pesadas.

Estas están espectaculares, nos han encantado y son originales y ricas. Probarlas y ya me diréis

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lunes, 16 de septiembre de 2013

VERDINAS CON GAMBAS


INGREDIENTES

Para cuatro personas
400 gramos de verdinas (o judías blancas o garbanzos)
1 hoja de laurel
3 dientes de ajo
sal, aceite de oliva virgen extra
ocho gambones
1 tomate de pera
una cucharada de pan rallado

PREPARACION


Poner las verdinas a remojo la noche anterior. Lavarlas bien y ponerlas en la olla express con poca agua, que las cubra ligeramente. 

Añadir dos dientes de ajo y una hoja de laurel. Cerrar la olla y cuando empiece a salir el vapor contar dieciocho minutos. Si el agua es muy dura, mejor cocerlas con agua mineral.
Pelar las gambas y poner en una sartén con aceite de oliva las cabezas, freírlas con el fuego suave para que saquen todo el sabor y aplastarlas con el tenedor o la maza del mortero. Poner las pieles y las cabezas en un cazo con agua y un poco de sal, (escurriendo del aceite y reservando éste),  y hervir unos veinte minutos.
En una cazuela de barro poner el aceite de las cabezas de las gambas y rallar un tomate de pera y un ajo cortado pequeñito. Añadir una cucharada de pan rallado, el caldo de las cabezas y las verdinas. Añadir la sal.  Dejar cocer diez minutos para que cojan el sabor y probar de sal.

HISTORIA

Este verano estuvimos unos días en Asturias. Allí vimos en las tiendas la gran variedad de legumbres que hay y compré casi de todas. Estas se llaman verdinas, por el color verdoso que tienen. Son de tamaño pequeño y de sabor delicado. Me han gustado mucho. En la misma tienda me dijo una señora que o las tenía dos horas cociendo o las hacía así, con la olla en dieciocho minutos. Esta variedad, me dijo, queda muy bien con marisco, gambas o incluso unos simples mejillones.
Como cuando voy por ahí, me encanta comprar lo típico de comer, me he traído legumbres de todos los tipos. Los niños se burlaban de mí, decían que iba a tener suficientes para los próximos años.

Una vez más, he visto frustrada como se negaban a probarlas, aunque cada vez comen más cosas, me da rabia que no prueben cosas nuevas, pero supongo que, lo que yo no consigo, alguna pelandrusca lo conseguirá, y si no que les den, ellos se lo pierden.

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viernes, 16 de septiembre de 2011

POCHAS FRESCAS DE NAVARRA


INGREDIENTES

500 grs. de pochas frescas
1 tomate
1 pimiento verde pequeño
2 cabezas de puerros o una cebolla pequeña
Media carlota
2 cucharadas de aceite
1 cucharadita de pimentón
1 diente de ajo
Sal

PREPARACION

Desgranar las pochas y colocarlas en un puchero cubiertas con agua fría. Lavar el tomate, los puerros y la carlota pelada y añadirlo al agua fría junto con el diente de ajo lavado.

Ponerlo a hervir durante 50 minutos y sacar la verdura, que picaremos con la batidora. Añadir al guiso junto con el aceite y el pimentón y volver a cocer a fuego muy lento durante media hora más o menos, hasta que estén tiernas. Cuando falten diez minutos añadir la sal. Remover de vez en cuando moviendo el mismo puchero, sin meter cucharones. El tiempo es orientativo. Probar una o dos y si no están tiernas dejar cocer un ratito más.
HISTORIA

En verano en las huertas de Navarra, cogen las pochas o alubias blancas, antes de que se sequen y las desgranan. Directas al puchero.

En agosto estuvimos en Jaurrieta, un precioso pueblo cerca de la Selva de Irati, con los balcones y ventanas de sus bonitas casas cuajadas de flores en esta época del año.

Allí está el Mesón Sario, donde estuvimos alojados hace once años y donde este verano hemos repetido. Entonces Carmela tenía 11 meses y hoy 11 años. Entonces comía un puré que le preparó la cocinera con todo su cariño especialmente para ella y ahora, otra cocinera pero igual de buena, le preparaba a ella ya su hermano unos filetes o lo que les apetecía fuera del menú.

No hay pega, puedes comer el magnífico menú, elegir de la carta, tomar sólo un plato, improvisar, pedir bocadillos para ir de excursión…. Aino se toma nota con su sonrisa y no pone pegas a nada. El trato es familiar y exquisito, la limpieza impresionante y la comodidad de las habitaciones nada tiene que envidiar a un Hotel de 5 estrellas.

Una noche en el menú ofrecían pochas frescas. Las pedimos. No he probado nada tan bueno en mi vida, y por eso al verlas al día siguiente en el mercado de San Sebastián no dudé en comprarlas (aunque creo que pequé de ingenua al no preguntar antes el precio y al verme turista me clavaron el rejón) pero ha valido la pena, las hemos tomado en casa y al no llevar grasa están divinas. Aunque me supieron mejor en el Mesón, después de una caminata de seis horas, de vacaciones y en Navarra, unas horas después de haber cogido las pochas de la mata…..Espero no tardar otros 11 años en volver.

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