Mostrando entradas con la etiqueta bogavante. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bogavante. Mostrar todas las entradas

domingo, 12 de enero de 2014

PAELLA DE BOGAVANTE


INGREDIENTES


Para 8 personas
4 bogavantes vivos
Un tomate de pera maduro
un diente de ajo
800 grs. de arroz
200 grs. de gambitas peladas.
200 grs. de aros de calamar
2,2 litros de caldo de pescado.
Pimentón y azafrán

PREPARACION


Comprar los bogavantes vivos y comprobar que no les falta ninguna pata ya que habrán perdido por ahí parte de su jugo. Meter los bogavantes en el congelador. Si los ponemos vivos a sofreír del contacto con el aceite caliente se contrae el músculo y quedan más duros. Como al congelarse tienen una ’muerte dulce’ se queda la carne más tierna. Cortar cada bogavante por la mitad a lo largo ya que cada media parte será para una persona. Cortarlo dentro de un plato para poder aprovechar los jugos que suelte para el caldo.


Quitar la masa verde de la cabeza que son las tripas. Sofreír el bogavante en aceite de oliva y reservar. Sofreír tomate rallado y un ajito. Añadir las gambitas peladas y las anillas de calamar. Por último añadir el arroz (D.O. Valencia, por supuesto). 

Añadir pimentón pero no de la vera, que da demasiado sabor, del normal e inmediatamente para que el pimentón no se queme, añadir el caldo ya hirviendo (casi tres veces la cantidad de arroz. Contar de 18 a 20 minutos de cocción. Los primeros cinco ha de hervir a fuego fuerte para que se separe el almidón y el arroz quede suelto, luego bajarlo y a los 10 minutos añadir los bogavantes.
Cuando quedan cinco ya se ve todo el arroz y unas burbujitas sobresaliendo por encima. Bajar el fuego al mínimo y esperar, oiremos como un chisporroteo, ya solo queda el aceitito porque el arroz ha embebido todo el caldo. Ahora se empieza a socarrar.

HISTORIA


El sabor que le da la leña a la paella es  insuperable, por eso siempre que vamos a la Cañada el iaio nos hace una excelente paella, bien de pollo, o en este caso, para celebrar algo especial una estupenda paella de bogavante.
Los bogavantes están muy buenos y en ocasiones ponen alguna oferta que merece la pena aprovechar y congelar para luego hacerte un arrocito tan estupendo como éste, y si te lo hace el iaio, en la Cañada y a leña el homenaje está asegurado.

Ésta la hizo en verano, para celebrar el santo de la iaia, que aunque muchas personas ya no lo celebran, en mi familia son casi más importantes que el cumpleaños. La Bis lo dejó bien claro. nos daba dos mil pesetas para el cumple y cinco mil para el Santo.

Print Friendly and PDF

sábado, 8 de mayo de 2010

PAELLA DE BOGAVANTE


INGREDIENTES

Un bogavante vivo.
Un tomate
un diente de ajo
400 grs de arroz
150 grs de gambitas peladas.
1 litro de caldo de pescado.
pimentón y azafrán


PREPARACION

Al comprar el bogavante comprarlo vivo y comprobar qu eno le falta ninguna pata ya que si no perdería por ahí todo su jugo. Separar la cabeza del cuerpo y cortarla por la mitad con un cuchillo pequeño empezando por la parte de debajo del caparazón. Cortarlo dentro de un plato para poder aprovechar los jugos que suelte para el caldo.
Quitar la masa verde de la cabeza que son las tripas. El cuerpo cortarlo a anillos.
Sofreir el bogavante en aceite de oliva y reservar. Sofreir tomate rallado y un ajito, añadir el arroz. El arroz bomba es éxito asegurado porque siempre queda bien, pero yo he utilizado uno de Sollana que es mucho más barato y queda impresionante.
Añadir pimentón pero no de la vera, que da demasiado sabor, del normal e inmediatamente para que el pimentón no se queme, añadir el caldo ya hirviendo (casi tres veces la cantidad de arroz, yo suelo poner un litro de caldo para cuatrocientos gramos de arroz, que es lo que hago para cuatro personas).
Contar de 18 a 20 minutos de cocción. Los primeros cinco ha de hervir a fuego fuerte para que se separe el almidón y el arroz quede suelto, luego bajarlo y a los 10 minutos añadir el bogavante y las gambas peladitas.
Cuando quedan cinco ya se ve todo el arroz y unas burbujitas sobresaliendo por encima. Bajar el fuego al máximo y esperar, oiremos como un chisporroteo, ya solo queda el aceitito porque el arroz ha embebido todo el caldo. Ahora se empieza a socarrar pero cuidado porque no debe quemarse ya que se arruinaría.
¡Está buenísimo!

HISTORIA.

Cuando en casa compramos el primer bogavante vivo, lo pusimos a andar por la cocina y los nenes jugaban con él. Le cortamos las gomas de las pinzas y le ponían cosas para ver si las cogía, le daban lechuga para ver si se la comía y mil perrerías más...
Hasta el pusieron nombre, concretamente Marta. Le comenté a Juan que el día que nos lo comieramos iba aser un drama. Como no lo iba a gastar lo congelé y al cabo de unos días hicimos arrocito de Marta. Los salvajes de mis niños, en vez de ponerse tristes o armar un drama, se lo comieron encantados diciendo ¡Que bueno está el arrocito de Marta!