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martes, 23 de octubre de 2012

ENTREMUSLOS DE POLLO RELLENOS DE CIRUELAS


INGREDIENTES

2 muslos y entremuslos deshuesados

Bacón
Ciruelas
Cebolla
1 diente de ajo
1 dl. De vino blanco
2 dl. de caldo de ave
1 hojita de laurel
1 cucharada de pimentón.
Sal, pimienta, aceite de oliva

PREPARACION
Quitar la piel al muslo y salpimentar. Aplanar bien y si por el centro si se queda algún agujerito, cubrir con un trocito de molla de donde sobresalga más. Repartir las ciruelas deshuesadas a lo largo.

Envolverlas, y cubrirlas con las lonchas de bacón apretándolas bien. Atarlas bien firme con hilo de cocina.

Dorar los rulos en aceite bien caliente y retirar a un plato. Picar en la picadora el diente de ajo y la cebolla o rallarlos y poner a sofreír.

 Añadir el pimentón y enseguida para que no se queme el vino blanco, el caldo y el laurel y los rulos. Cocer durante media hora a fuego suave.

Quitar los hilos y cortar en rodajas y servir la salsita o por encima o en salsera aparte. Para mojar pan está de cine.

Se puede acompañar de patatas paja o ensalada y tenemos un plato único.

HISTORIA

En Julio leí tanto que Agosto me pilló super vaga para la lectura.

Me dejó mi padre el  libro de Ken Follet 'La caida de los gigantes', que está muy bien, pero como va de la guerra y no me apetecía padecer, que para eso ya veo el telediario y sufro leyendo las penurias de la guerra y sobre todo cuando la gente pasa hambre no me sentía con fuerzas. Por eso por la noche, me ponía a ojear revistas antiguas. Esta receta la encontré en una de ellas. Mirando la fecha me di cuenta que era más vieja que mi hija. Si, de la Navidad de 1998. Casi nada. Hay que ver como pasa el tiempo!

martes, 10 de enero de 2012

PAVO DE LA ABUELA ROSA


INGREDIENTES

Una pavita de 5 ó 6 kilos

Una manzana
Un puñado de ciruelas con hueso
Coñac o Whisky
Manteca de cerdo
Aceite de oliva y sal
El zumo de un limón

PREPARACION
Se prepara el día de antes.

Lavar bien la pavita y quitarle las plumas que puedan quedarle. Ponerle el zumo del limón por dentro y por fuera y salarlo.

Coger una jeringuilla con aguja, llenarla de coñac o whisky y pinchar el pavo por todas partes inyectándole el licor. Repetir la operación tantas veces como sea necesario hasta que el pavo esté todo pinchado.

Pelar la manzana y cortarla a trocitos como para tortilla, rellenar la pavita con la manzana y con las ciruelas pasas y coserlo para que quede cerrado. Las pasas es mejor que sean con hueso porque si no se quedan muy deshechas

Darle un buen masaje con manteca de cerdo y echarle un buen chorritón de coñac. Ponerlo en una bandeja en la nevera con las pechugas hacia abajo para que las pechugas que son lo que más seco queda se empapen bien de todos los jugos.

Al día siguiente meterlo al horno a 170º sólo la parte de abajo y tenerlo 4 ó 5 horas, depende de lo grande que sea. Ir mojándolo de vez en cuando de los jugos de la bandeja y si vemos que se dora demasiado ponerle un papel de aluminio en las pechugas.

Servir en una fuente y con todos los jugos en una salsera aparte.

Para el corte es imprescindible contar con un cirujano en la familia como el tío Nacho, que con precisión sublime corta las pechugas en finas láminas. Regarlas con la salsa y acompañarlas con la manzana y ciruelas de su interior.


HISTORIA

Igual que en la física hay leyes inamovibles que, pase lo que pase son siempre igual, en Nochebuena hay dos leyes que siempre se cumplen:

1-A la abuela Rosa siempre le sale el pavo buenísimo

2-Nos recibe preocupadísima porque cree que ese año le ha salido fatal. Que si no lo ve muy allá, que si no era del tamaño que ella quería y teme que esté crudo, que si parece demasiado tostado y se ha quedado seco….
Este año hubo más cachondeo, porque el pavo llevaba una válvula. No es que estuviera operado del corazón sino que llevaba un pincho que, según las instrucciones tenía que saltar cuando el pavo ya estuviera hecho y al no saltar pues el padecimiento de la abuela fue doble.

Antes de las fiestas me preguntaron que tal íbamos a pasar las fiestas y con un tonito cansino me dijeron:
 –En familia, como siempre ¿no?

Y yo con una tremenda satisfacción por poderlo decir y una gran sonrisa le contesté.

-Sí, en familia, como siempre

Y es que disfruto como una niña cantando villancicos, yendo a la Misa del Gallo, estando con mis sobrinos y viéndolos disfrutar de la Noche en que nace Jesús. Y con mi familia, tomando el Pavo y esperando impacientes que Papá Noel nos visite.


 Imprimir receta

domingo, 25 de abril de 2010

POLLO AL HORNO DEL PAPÁ (CON OREJONES Y CIRUELAS)


INGREDIENTES

Un pollo entero
2 manzanas
16 orejones
16 ciruelas negras
manteca de cerdo
un chorro de coñac

PREPARACION

Limpiar el pollo bajo el grifo del agua y salarlo. Rellenarlo con unas pocas ciruelas, orejones y pasas sin pepitas. coserlo para que quede cerrado.Untarlo de manteca y echar un buen chorro de coñac y un poco de agua.

Lavar dos manzanas, quitar el rabito y las semillas y colocar en la bandeja.

Poner en la bandeja resto de orejones, pasas y ciruelas

Introducir al horno alrededor de dos horas a 200º y a la hora dejarlo a 170º. Se le va dando vueltas para que quede rustidito por todas partes.










HISTORIA
Este pollo está hecho con la receta con que la abuela hace el pavo en Navidad. Lo hace siempre el papá, por eso es comida de sábados o domingos.
Vale la pena oir al zalamero de Juan diciendo -papá está estupendo, y a Carmela mojando el pan.
Las peleas vienen porque todos quieren más y más caldito. El papá hace las pechugas a filetes y luego a trozos pequeños, porque así, mojadas en el caldito están más jugosas, aunque yo prefiero el muslito.
Esta no es de las recetas que me ayudan a quitarme los cinco (o seis) kilos que me sobran, pero me como muchas ciruelas y así me da menos dolor de conciencia.

Se puede dejar preparado desde por la mañana o el día anterior, y a la hora de comer sólo hay que calentar.

Eso hemos hecho hoy. Papi lo ha preparado temprano y nos hemos ido al huerto del babu. Mi sobrina Ari nos explicaba que Miguel Hernández es un poeta y que hay otro, que no se sabe el nombre, pero que escribió un libro, que no se entiende porque es de mayores y no tiene dibujos, con las tapas rojas. Así sonriendo al escuchar su espontanea y viva charla, nos hemos quedado sin palabras cuando, con las ventanillas abiertas, hemos entrado en los caminos , y el aroma de azahar nos ha inundado. Los naranjos en flor, majestuosos, impresionantes, nos saludaban y en el suelo una alfombra blanca con las hojitas que ya se habían desprendido de la flor también nos hacían sentir su dulce aroma.

La primavera, con su vida, abriéndose paso. Con las yemas de los árboles explotando, los colores conformando el más bello de los lienzos, el perfume de las flores inundándolo todo y el zumbido de las obreras, nos quiere avisar por todos nuestros sentidos que ya está aquí.