INGREDIENTES
1/2 morcilla de Aranda de Duero
Almendras laminadas
2 pimientos del piquillo
1 taza de azúcar
1/2 taza de agua
Un huevo
PREPARACION
Cortar la morcilla en rodajas como de un dedo y quitarle la piel. Hacer un almíbar con el agua y el azúcar (hervir el agua con el azúcar hasta que coja una consistencia más untosa). Meter los pimientos dentro y dejar que hiervan tres minutos. Sacarlos y cuando se enfríen cortarlos a cuadraditos.
Aplanar la morcilla en la mano y poner encima un poco del pimiento caramelizado. Formar una bola y reservar.
Pasar las bolas por el huevo batido y rebozar en las almendras laminadas. Se pueden freír, pero queda menos pesado si los ponemos al horno como un cuarto de hora a 180º hasta que se doren las almendras.
HISTORIA
Estuvimos en Aranda hace muchos años y este año hemos vuelto. La primera vez tomamos, aparte del lechazo, unos pimientos con queso que nos dejaron impresionados, y esta vez unos bombones parecidos a estos, pero que iban rebozados en piñones. Los bombones salados son un éxito, sobre todo cuando ponemos un aperitivo, o en una merienda. También se pueden congelar y el día que los vayamos a utilizar, sólo hace falta sacarlos un poco antes de de la merienda y pasarlos por el horno. Vale la pena poner bastante pimiento dentro para que se note y contraste con su dulzor.
Ale, ya tenemos otro piropo, ¡Eres un bombón de morcilla, sabrosa por fuera y dulce por dentro! Aunque si me lo dicen a mí me quedaré hecha polvo, como la vez que pasé por una obra cerca de casa y a la chica (joven y guapa, por supuesto) que iba delante de mí le dijeron un piropo. Yo, me dispuse a pasar por la misma obra toda ufana, lista para mi momento de gloria cuando oí sin dar crédito lo que me dijeron.-¡Señoraaaaaa! ¿Me puede decir la hora?
me quedé tan despagada que ni contesté....
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