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miércoles, 17 de septiembre de 2014

PIMIENTOS DEL PIQUILLO DE LA IAIA


INGREDIENTES


1 cebollita pequeña
1 diente de ajo
2 botes de pimientos de piquillo (de 20 a 22)
2 cortadas de bacalao a punto de sal o en salazón
150 grs de gambas peladas
4 cucharadas colmadas de harina
Nuez moscada y pimienta
350 ml de leche

PREPARACION


Desmigar el bacalao si es a punto de sal o si es en salazón desalarlo en agua fría durante 48 h cambiándole dos veces el agua y desmigarlo.

Cortar las gambas a trocitos.
Poner aceite de oliva en una sartén y sofreír el bacalao y las gambas. Sacar a un plato escurriendo el aceite.
En el mismo aceite sofreír una cebollita y un ajito rallado o cortado muy pequeño.
Añadir la harina y dar unas vueltas y cuando se tueste un poco añadir la leche.

Ha de quedar muy espesito con esta cantidad hasta 400 ml. de leche más o menos.
Añadir el relleno y remover.
Pasar a un plato y esperar que se enfríe un poco. 

Rellenar los pimientos con la ayuda de una cuchara pequeña.

Pasar  por harina y huevo y freír con aceite de oliva, no ha de estar muy caliente para que se fría poquito a poquito hasta que se dore.

Servir templados. Aunque  en algunos sitios les ponen una salsa, la iaia los hace tal cual, los ponemos al centro para picar.

HISTORIA


Esta es una de las recetas estrella de la iaia y después de casi cinco años aún no la había puesto en el blog. Por eso este verano cuando estuve en el hotelito de la Vallesa porque yo ya trabajaba y Juan y los nenes estaban en Manzanera, una tarde nos pusimos a hacerlos fotografiando con mimo todo el proceso.
No había comida de Navidad en que no estuvieran en la mesa los pimientos, ni merienda de San Vicente tampoco.
Nos encantan, y este verano, pese a estar medio a régimen y tener que merendar fruta no pude resistirme y me merendé dos!

Hay quien se va a un spa y yo, pese a estar trabajando estaba como una reina con la iaia haciéndome mis comidas preferidas y mimada, que de vez en cuando va muy bien!, aunque en una voz desde el fondo de mi conciencia me advirtiera ¡ya llegará septiembre....! y como todo, lo bueno y lo malo, mi estancia en el hotelito pasó enseguida y me vi despidiéndome de los iaios para volver a la calurosa Valencia.

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lunes, 28 de octubre de 2013

PIMIENTOS DEL PIQUILLO CONFITADOS


INGREDIENTES

1 lata de pimientos del piquillo de buena calidad
6 dientes de ajo
aceite de oliva
2 cucharadas de azúcar.

PREPARACION

Precalentar el horno a 160º.
Escurrir los pimientos y reservar el jugo que queda en la lata.
Poner en una sartén amplia los dientes de ajo cortados en láminas y una capa fina de aceite de oliva. Colocar los pimientos sin amontonarlos.
Echar una cucharada de azúcar por encima distribuyéndola por encima de todos.
A los diez minutos darles la vuelta sin pincharlos y echarles la otra cucharada de azúcar.
Seguir confitándolos a fuego suave

Cuando ya estén ponerlos en una fuente de porcelana que vaya al horno unos al lado de los otros sin amontonarlos y rociarlos con el jugo de la lata.
Meterlos al horno treinta minutos y al sacar espolvorear con escamas de sal o sal gorda. y buen provecho. Para acompañar carne están magistrales.

HISTORIA

Viajar es de lo mejor que hay, sobre todo, si a parte de disfrutar de los paisajes y costumbres, gozamos de la gastronomía.

Este verano fuimos unos días a Asturias y, en el viaje de ida, nos desviamos para pasar por Tolosa y comer los míticos chuletones del restaurante Casa Julián.
Estaban impresionantes y, a parte de unos espárragos que me parecieron los mejores que he probado en mi vida, descubrimos estos pimientos confitados. Tras degustarlos pedimos otro plato, y nos explicaron como los hacían.  La chuleta estaba magistral, y, por supuesto que también repetimos.


El local es muy curioso, el comedor no es muy grande por lo que si no reservas puede que te quedes sin comer y la parrilla, diseñada especialmente, está en el mismo comedor por lo que ves como los están cocinando. El techo es abuhardillado, como una cueva  y la decoración por las paredes son múltiples botellas de licor de todos los tipos. Nos atendieron muy bien y luego visitamos Tolosa, con una fina lluvia cayendo. Era agosto y hacía más frío que ahora, que estamos acabando octubre...



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