miércoles, 2 de enero de 2013

OSTRAS CON ALIÑO



INGREDIENTES

12 ostras
El zumo de un limón
1 cucharadita de café de jengibre Gourmet Garden
1/2 cucharadita de café de chile Gourmet Garden
1 cucharadita de café de cilantro Gourmet Garden
1 chorritón de aceite de oliva
1 cucharadita de café de azúcar

PREPARACIÓN

Abrir las ostras. Disponerlas en una fuente con hielo picado o ir reservando en sitio fresco. Lo peor de la receta es abrir las ostras. Cuando se relajan se abren, y entonces les meto un cuchillo y ya son mías, pero si no se abren ellas es casi imposible. Hay que cogérselo con paciencia no sé si habrá algún truqui para poder hacerlo…
Mezclar en un bol  todos los ingredientes para el aliño y emulsionar bien con unas varillas. Poner unas gotas encima de cada ostra y servir inmediatamente. Si están frescas se moverán aunque no en exceso.

HISTORIA

Destaca el sabor a mar tan asombroso. Tradicionalmente se hacen con limón, pero con este aliño están aún mejor si cabe, porque notas el frescor del cilantro, pero no disfraza para nada el sabor de la ostra.
Estoy probando las especias de Gourmet Garden. Son frescas y las presentan en tubo listas para gastar. Lo que más me ha sorprendido es el aroma que desprenden cuando abres el tubo y la comodidad, ni lavar las hierbas ni cortar, se presentan ya listas para su uso.

En casa solo nos gustaban las ostras al iaio y a mí y a veces cuando íbamos a algún supermercado un sábado por la tarde y había, nos comprábamos unas ostras para hacernos un aperitivo.
Cuando fuimos a Vigo disfruté en el mercado de la piedra en el que te ponen un plato lleno y hay que ver lo a gusto que te las tomas cuando estás de viaje.
El día de Navidad las compró el iaio y nos las tomamos de pie en la cocina antes de comer con una cervecita. Las que sobraron me las llevé y con este aliño me han encantado!

viernes, 28 de diciembre de 2012

PIMIENTOS DEL PIQUILLO CARAMELIZADOS RELLENOS DE MOUSE DE QUESO



INGREDIENTES
90 g de queso manchego
60 ml de leche
250g de queso Quark
50 g de azúcar
4 láminas de gelatina
 PREPARACION
Hacer un almíbar a punto de bola fuerte, es decir bastante espeso, e ir pasando por el los pimientos del piquillo, abriéndolos con cuidado para que no se rompan, pero que les entre el almíbar por dentro y se caramelicen. Dejarlos dentro del almíbar fuera del fuego mientras hacemos la masa del queso
Hervir la leche con el azúcar, añadir el queso rallado y el azúcar y remover hasta que se deshaga. Poner las láminas de gelatina en agua fría, hidratar.
Escurrir bien y mezclar con la masa de queso. Dejar entibiar y mezclar con el queso Quark
Rellenar los pimientos con el queso y guardar en la nevera mínimo cuatro horas, si se tiene más prisa, poner al congelador y sacar cuando empezamos a comer, así quedan como rellenos de semifrío de queso.
HISTORIA
Cuando estuvimos en Aranda de Duero, lo que más nos llamó la atención  fue que para postre nos dieran pimientos.
Lo recordábamos siempre, por eso cuando después de muchos años volvimos, buscamos el mismo sitio para comer, por el lechazo y por el vino, pero sobre todo por el postre. Sobre haber ido adrede cuando llegó la hora de pedir el postre no podíamos más, pero no podíamos dejar de pedirlo y nos pareció fabuloso, como la anterior vez..
Quería haberlo hecho, pero siempre que compraba los pimientos, acababa gastándolos en otra cosa antes de poder preparar la receta, que por otra parte me he inventado bastante, le iba a poner claras de huevo a punto de nieve, pero me quedé sin huevos y así nos ha encantado. Queda un poco granuloso, porque el queso manchego  no se funde del todo. Se pude hacer igual con uno tierno que funda bien.

lunes, 24 de diciembre de 2012

FELIZ NOCHEBUENA

Javalambre. Cerca del observatorio del pico del buitre.

Feliz Navidad, sed felices, cantad, disfrutad y compartid la mesa, el corazón y la alegría con vuestros seres queridos.
Y que el nuevo año no falte la risa, ni la felicidad ni un solo día.
Y que seamos ricos, pero no de dinero, que igual que viene se va, sino de cariños y de besos. Sed felices y haced felices a los demás.

Mi abuelo Pepe nos recitaba esta poesía, no se porqué, pero yo lo escuchaba con atención y me imaginaba a la patrona y al niño junto a una chimenea. 

Madre, a la puerta hay un niño más hermoso que el sol bello,
preciso que tenga frío porque viene medio en cueros.
Pues dile que entre y se calentará,
porque en esta tierra ya no hay caridad,
ni nunca la ha habido, ni nunca la habrá.

Entró el niño y se sentó, y calentándose estaba,
le preguntó la patrona: -¿de qué tierra y de qué patria?
-Mi madre del Cielo, mi padre también,
yo bajo a la Tierra para padecer.

Haz la cama a este niño, con dulzura y con primor.
-No me la haga usted, señora, que mi cama es un rincón,
mi cama es el suelo desde que nací
y hasta que me muera, ha de ser así.

viernes, 21 de diciembre de 2012

ARROÇ EN PILOTES DE NADAL


INGREDIENTES


Caldo del puchero de Nadal (cocido de Navidad)
100 grs. de arroz por persona
Las carnes y garbanzos del puchero
Para las pelotas dulces:
¼ de almendra molida
¼ de azúcar
1 huevo

PREPARACION

Sofreír el arroz con unos ajitos en una sartén. Echarlo en la cazuela de barro. Mientras hervir en un cazo el doble de caldo que de arroz. Colocarlo en la cazuela de barro junto con los garbanzos y carnes que nos han sobrado del puchero. Hacer dos pelotas alargaditas con los ingredientes indicados y poner una a cada lado de la cazuela. Normalmente la bis Julia lo hacía así, pero también había quien hacía una pelotita individual para cada uno. En el momento de servir se coloca arroz, carnes variadas y un trozo de pelota para cada uno. El arroz que está por debajo de las pelotas ha tomado su sabor dulce y queda muy rico.

HISTORIA

Después del puchero de Nadal, cuenta la iaia que era típico hacer este arroz con pelotas dulces. Como no había hornos en las casas las mujeres lo solían llevar al horno a cocer. Por eso era un arroz de los paseados. Luego la iaia lo dejó de hacer y hoy hemos vuelto a probarlo. Parece que el contraste con el dulce y salado sea un invento de hace poco tiempo y desde los tiempos de nuestros abuelos ya se tomaba este arroz con el contraste dulce. Decimos que una persona dulce es amable y cariñosa, pues nada, a probar este arroz y que con su dolçoreta nos transforme y elimine los malos humores que tengamos ese día (que en ocasiones son inevitables por mucho que nos empeñemos).

martes, 18 de diciembre de 2012

POLVORONES DE AVELLANA



Receta de webos fritos


INGREDIENTES

100 gr. de avellanas tostadas y sin piel
200 gr. de harina
100 gr. azúcar glass
100 gr. de manteca de cerdo
Azúcar glass para adornar

PREPARACIÓN

Poner la harina en una sartén antiadherente al fuego e ir removiendo con una cuchara de madera hasta que adquiera un tono tostado. Dejar reposar hasta el día siguiente.
Repasar las avellanas con los dedos para eliminar la piel marrón, aunque si quedara alguna, no pasa nada.
Triturar las avellanas con la THM o un robot de cocina.
Poner en un bol la harina y las avellanas molidas tamizándolas (pasándolas por un colador de malla anchita), añadir el azúcar y la manteca a temperatura ambiente e ir amasando hasta que notamos que se van integrando los ingredientes, aunque no queda una masa compacta nunca, conforme aplastas con las manos parece que se queda pegado y si lo mueves un poco se deshace.

En ese instante lo envolvemos con film y lo dejamos una hora en la nevera.
Dejar la masa en la superficie de trabajo y aplanarla, pasar suavemente el rodillo para que la superficie se quede igualada.
Ir cortando con el corta pastas.
Lo que sobra integrarlo en una bola y aplanar volviendo a cortar con el corta pastas para aprovechar al máximo. Dejar reposar en la nevera una hora, precalentar el horno arriba y abajo a 180º y hornear en el medio durante 20 minutos
Cuando se enfríen espolvorear con azúcar glass y llevar con una espátula a la fuente de servir para que no se desmoronen

HISTORIA

Los polvorones suenan a la Navidad y la Navidad, la del mundo este consumista en que vivimos,  cada vez llega antes. Hace muchos años, cuando aún vivía con los iaios,  hicieron reforma en casa y nos quedamos en La Cañada hasta muy entrado el otoño. Como yo entonces trabajaba fuera de Valencia, no entraba en la ciudad para nada. Hasta que un día tuve que ir por algo y me quedé impresionada, volví diciéndole a la iaia ¡Mama ya es Navidad en el Corte Inglés! Desde mi prolongado verano me quedé de piedra viendo los papanoeles y las lucecitas que adornaban la ciudad y total estábamos en Noviembre!
Ojalá seamos conscientes de lo que significa comer cada día, sobre todo comer lo que queremos, sin límites, caprichos incluidos, y seamos solidarios con los que no lo tienen tan fácil.